Lo que debes saber antes y durante el control de tu embarazo

El control prenatal no inicia el día de la prueba positiva: inicia desde la planeación. Una pareja informada reduce riesgos, mejora la experiencia y protege la salud de mamá y bebé.

Antes de buscar embarazo (3 a 6 meses)
La pareja debe planificar en conjunto y acudir a consulta preconcepcional para evaluar riesgos y optimizar la salud reproductiva.

  • Chequeo médico integral y revisión de antecedentes
  • Mejora de hábitos (sueño, nutrición, ejercicio y manejo de estrés)
  • Detección de infertilidad, infecciones de transmisión sexual y enfermedades ocultas (endocrinas o metabólicas)

Rol específico de la mujer

  • Iniciar antioxidantes, ácido fólico y ácidos grasos esenciales
  • Controlar enfermedades crónicas antes de concebir
  • Idealmente espaciar embarazos más de 2 años (si hubo embarazo previo)
  • Evitar extremos etarios (<20 o >35) sin valoración médica
  • Solicitar pruebas: Rh, VIH, hepatitis
  • Actualizar vacunas: rubéola, varicela y COVID

Rol específico del hombre

  • Mejorar la calidad espermática (evitar tabaco y alcohol en exceso)
  • Dieta antioxidante: frutas, verduras y nueces
  • Evitar sobrecalentamiento testicular (saunas o calor prolongado)
  • Realizar tamizaje de infecciones de transmisión sexual
  • Apoyar emocionalmente y decidir en pareja para mayor adherencia prenatal
Primera consulta (semanas 6 a 8)
  • Historia clínica completa, exploración física general y pélvica
  • Presión arterial, peso e IMC
  • Confirmación de edad gestacional por FUR y/o ecografía
  • Solicitud de exámenes prenatales básicos
  • Revisión de vacunación, nutrición, multivitamínicos y signos de alarma
  • Programación de ecografía de primer trimestre (semanas 11 a 13.4) para tamizaje cromosómico y estructural básico
Mes 1 a 3 (primer trimestre)
  • Consulta mensual
  • Vigilancia de peso, frecuencia cardiaca fetal (Doppler desde semana 10 a 12) y altura uterina desde semana 12
  • Control de náuseas y detección temprana de diabetes o hipertensión
  • Suplementación con multivitamínicos
  • Educación sobre abstinencia de tabaco y alcohol
  • Recomendaciones de alimentación, ejercicio permitido y orientación sexual
Mes 4 a 6 (segundo trimestre)
  • Consulta mensual hasta semana 28
  • Ecografía estructural (semanas 18 a 22) con anatomía fetal detallada
  • Alfa-fetoproteína (semanas 16 a 18) cuando exista indicación
  • Tamizaje de diabetes gestacional (semanas 24 a 28) y hemograma de control
  • Monitoreo de movimientos fetales (desde semana 20) y altura uterina
  • Asesoría sobre preeclampsia, parto pretérmino y preparación para el parto
Mes 7 a 9 (tercer trimestre)
  • Consulta cada 2 semanas de la 28 a la 36; luego semanal hasta el parto
  • En mujeres Rh negativo, aplicar inmunoglobulina anti-D
  • Evaluar presentación fetal, peso estimado y valoración clínica de pelvis ósea
  • Pruebas de bienestar fetal (Doppler o perfil biofísico si hay riesgo) desde semana 32 a 34
  • Tacto vaginal al acercarse el parto, cuando esté indicado
    Plan de parto: hospital, honorarios, rutas de contacto y resolución de dudas
Datos de alarma obstétrica

  • Ausencia o disminución importante de movimientos fetales
  • Salida de líquido transvaginal
  • Sangrado transvaginal
  • Contracciones uterinas dolorosas o dolor uterino intenso
Parto bajo inmersión en agua

El Arte de Nacer es una corriente de pensamiento y actuación que integra saberes tradicionales con evidencia científica para favorecer un nacimiento respetado, armónico y seguro.
Es una modalidad en la que la mujer permanece en tina o piscina con agua templada durante trabajo de parto y/o nacimiento. El agua genera relajación y facilita un proceso fisiológico más natural.

Beneficios
  • Relajación profunda y menor tensión muscular
  • Menor necesidad de analgesia en muchos casos
  • Menor tasa de intervenciones en pacientes seleccionadas
  • Transición más suave para el recién nacido
  • Incorporación inmediata al cuidado del bebé con mínimas molestias

Es seguro cuando se realiza con protocolo estricto y supervisión médica. No está exento de complicaciones y no se recomienda en todos los casos (alto riesgo, prematuridad o complicaciones obstétricas).

Parto humanizado
  • Sin intervenciones médicas innecesarias
  • Respeto a los derechos de la mujer y al ritmo fisiológico del parto
  • Puede requerir o no analgesia obstétrica según indicación y preferencia informada
  • Libertad de movimiento y elección de posición en el expulsivo
  • Decisiones informadas, acompañamiento emocional e intimidad
  • Pinzamiento tardío del cordón umbilical cuando esté indicado

También es parte de nuestra ética evitar cesáreas innecesarias. Priorizamos decisiones reales, seguras y justificadas médicamente.

Promovemos un ambiente cálido, con tecnología adecuada y comunicación clara para reducir ansiedad y temor en la pareja.

¿Existe la cesárea innecesaria o humanizada?

La cesárea es una cirugía heroica y debe realizarse solo con indicación médica válida, cuando la salud materna o fetal está en riesgo y el parto vaginal no es seguro. En algunos contextos se realizan cesáreas por rutina, temor o desinformación, no por necesidad clínica real.

Riesgos potenciales para la madre
  • Mayor sangrado y dolor postoperatorio
  • Mayor riesgo de infección o trombosis
  • Recuperación más lenta
  • Complicaciones en embarazos futuros (placenta previa, acretismo, ruptura uterina)
Aspectos neonatales a considerar
  • No favorece la colonización intestinal inicial como en parto vaginal
  • La adaptación al medio aéreo puede ser más lenta en algunos recién nacidos

Etapas de cuidado en las que te ayudamos